AT&T México lanza campaña contra el acoso cibernético

AT&T México lanza campaña contra el acoso cibernético: Dislike al ciberbullying es la iniciativa que proyecta la empresa de telecomunicaciones con la Fundación Nemi en secundarias de Puebla y Toluca.

La empresa de telecomunicaciones AT&T, que inició operaciones desde 1989 en México, tiene una estrategia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) basada en cinco pilares: Educación, Medio Ambiente, Salud y bienestar, Aceleración de los negocios y Seguridad, comentó Alejandra Menache, gerente sénior de Ciudadanía y Sustentabilidad de AT&T México.

Doctorado en Innovación y Responsabilidad Social

Es dentro del pilar de seguridad que la firma se ha enfocado recientemente con el lanzamiento de dos campañas referentes al buen uso de la tecnología, “no sólo somos una empresa de telecomunicaciones, somos una empresa que ofrece servicios innovadores comprometidos en compartir nuestros valores con la sociedad”, explicó Alejandra Menache.

La primer campaña es Dislike al ciberbullying, enfocada en reducir los casos de acoso cibernético, de acuerdo con datos del Inegi, el ciberbullying, que se reconoce como la intromisión de manera repetitiva en la vida de las personas utilizando los medios electrónicos para acosar, refiere que 24.5% de la gente mayor de 12 años y que tiene acceso a la tecnología ha sido víctima de alguna modalidad de ciberbullying, esta población en su mayoría son personas, en primer lugar de entre 20 y 29 años y, en segundo lugar, entre 12 y 19 años.

Dislike al Ciberbullying está basada en tres vertientes: la primera se realizó en alianza con la Fundación Nemi, con la que eligieron 100 escuelas secundarias públicas, 50 en Puebla y 50 en Toluca, donde brindarán talleres en los que a los estudiantes se les habla sobre los beneficios que tiene la tecnología, de lo que implica vivir en la era digital, pero sobre todo hablarles de los riesgos que se tienen si no se utiliza esta tecnología de una manera consciente y responsable. Con estos talleres buscan impactar en alrededor de 12,000 alumnos al final de este año.

El segundo punto de esta campaña es a través de una página web, en donde la gente tiene un marco teórico sobre lo que significa el ciberacoso, así como datos y estadísticas importantes, ésta está abierta a público en general.

La página www.dislikealciberbullying.mx tiene una parte de denuncia, donde los chicos pueden dar a conocer, de manera anónima, si están viviendo o conocen una situación de acoso cibernético. A través del apoyo de la Fundación Nemi se canalizará a los estudiantes para que ellos sean el primer círculo en identificar y, en caso de que la denuncia ya sea más grave, ponen a disposición del denunciante el contacto de la policía cibernética de sus estados.

Finalmente, en la tercera parte es que a través de las redes sociales de AT&T comparten información importante por medio de materiales audiovisuales “con el objetivo de que la gente esté empapada de este tema y que sepan usar la tecnología responsablemente”, explicó Alejandra Menache.

AT&T tiene la intención de ir creciendo el programa en el corto y mediano plazo a diferentes estados de la República a través del sitio web que está abierto a todo público de manera nacional y con el hashtag #DislikeAlCiberullying.

La otra campaña del pilar de Seguridad tiene el nombre de Puede Esperar, a través de la cual AT&T busca generar conciencia en los automovilistas para que no utilicen el celular mientras están conduciendo.

De acuerdo con Alejandra Menache, en el 2016 se registraron alrededor de 36,0000 accidentes de tránsito y 4,000 muertes a raíz de distracciones, las cuales son las principales causas de los accidentes de tránsito.

En el 2015 AT&T generó un estudio en el cual 92% de las personas en zonas urbanas aceptó utilizar el celular casi todo el tiempo que maneja. Debemos empezar a generar un sistema de conciencia y estar 100% convencidos de que ningún mensaje de texto, ninguna llamada, ninguna comunicación por la red social, ningún chat, vale más que la vida de los demás”, enfatizó Menache.

Fuente: El Economista – Viridiana Díaz