¿Cómo hacer que tu voluntariado valga la pena?

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El voluntariado es como un efecto mariposa: las pequeñas o grandes acciones que realices no sólo impactan en tu vida, sino en la de otros e, incluso, en la economía.

Maestría en Responsabilidad Social

El voluntariado no es una actividad carente de valor. Comporta una visión del mundo, una dimensión espiritual (aunque no necesariamente religiosa), con frecuencia una dimensión política (muchas veces no reconocida), una forma de pensar sobre las personas y su capacidad para producir el cambio, un grupo de creencias sobre el significado y el valor de la ayuda”, de acuerdo con el libro La gran carpa. Voluntariado corporativo en la era global, escrito por Kenn Allen.

Por todas esas aristas que comprende el voluntariado, es difícil –aunque no imposible– medir el impacto que tendrá a nivel general; no obstante, si cumples con las habilidades y conocimientos deseados y estás consciente de lo que harás, además de la convicción de hacerlo, sí puedes medir el impacto del voluntariado en tu vida profesional y personal.

Así un voluntariado efectivo impactará en la población receptora de la siguiente forma:

  • Contribuirá a la economía
  • Generará conexiones sociales entre diferentes sectores, como puentes entre gobiernos, empresas y empleados
  • Creará comunidades más involucradas, seguras y fuertes, además de implicadas en el plano civil y conscientes de los ciudadanos que las rodean

De acuerdo con el Centro de Estudios Sociales y Civiles Johns Hopkins (según estimaciones hechas en 2011), alrededor de 140 millones de personas en 37 países se involucran en el trabajo de voluntariado en un año y ellos representan el equivalente a 30.8 millones de horas de trabajo.

Así, se estima que los voluntarios contribuyen con alrededor de 400,000 millones de dólares a la economía global al año.

En el caso de México, estos son algunos de los datos más relevantes que dio a conocer el INEGI en 2012 acerca del voluntariado y su impacto en el país:

  • En 2010 participaron 1 millón 235 mil voluntarios
  • En el mismo año, el valor del trabajo voluntario superó el valor de sueldos y salarios de Pemex en 15% y en 38.8% a los recursos públicos ejercidos por la UNAM
  • El valor de este aporte equivale al 20% del PIB en 2008 y al 0.36% del PIB en 2010  

Pero estas aplastantes cifras acerca del impacto no sólo social, sino también económico del voluntariado, no podrían existir si no hubiese personas haciendo trabajo efectivo, por ello es preciso saber cómo en verdad puedes crear actividades con potencial de impacto y éxito en las comunidades, áreas o empresas a las que apoyes.

Para José Manuel Reyes, CEO y cofundador de InPact.me, el éxito de tu voluntariado depende de las actividades que harás.

Si es para organizar un evento o asistir en una biblioteca, es muy probable que hayan capacitaciones de por medio antes de que comiences a hacer alguna actividad. En muchas ONGs también sucede eso, hay capacitaciones previas a que te asignen un rol”.

Sin embargo, si es un emprendimiento de un día, en donde te convocan a, por ejemplo, limpiar una playa, reforestar un bosque, hacer compañía en un asilo de ancianos o construir casas, es importante saber algunas de estas cosas:

Saber cuál es tu rol específico y apegarte a eso, lo cual no te exime de ayudar a otros cuando se dé la ocasión.

  • Tener clara la jerarquía. Por lo general hay uno o varios responsables de los voluntarios, es importante saber con quiénes has de acudir para aclarar tus dudas, recibir indicaciones o proponer tus ideas.
  • Saber con quiénes colaboras. Si eres parte de un equipo de voluntarios, es importante saber quiénes son, para poder comunicarte y colaborar con ellos.
  • Actitud correcta. Esto es quizás lo más importante, como en todo, pueden haber diferencias con otros voluntarios como, por ejemplo, problemas con la logística: “el lunch no llegó a tiempo y muero de hambre”. En ese momento siempre es importante tener la actitud correcta, es decir, proponer y sumar en vez de criticar y causar conflictos.
  • Estar preparado para la jornada. No es lo mismo tener que plantar árboles que hacer una visita a un asilo, desde la ropa hasta el desayuno que tomamos ese día, serán diferentes y hay que estar preparados.
  • Buscar el desarrollo personal en un ambiente multicultural, si es necesario. Aunado a esto, debes cumplir con un perfil culturalmente tolerante y buscar aprender de otras culturas (estos, por ejemplo, son los perfiles que busca AIESEC).

De acuerdo con Carolina Mendoza, directora local de relaciones públicas y alumni de AIESEC, en la mayoría de los casos, se decide ser voluntario y es una decisión personal, por lo cual “lo más importante es alinear las expectativas personales, profesionales y las de la organización para que cada actividad que se realice retribuya de alguna manera a tu crecimiento”.

Ahora lo sabes, esta actividad es como un efecto mariposa: las pequeñas o grandes acciones que realices no sólo impactan en tu vida, sino en la de otros e, incluso, en la economía.

Fuente: Dinero en Imagen – Laura Vela