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El Decálogo de la Empresa Socialmente Responsable (ESR) es una guía que busca llevar a las empresas a un equilibrio entre personas, planeta y ganancia. Propuesto por el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), sirve como base de autoevaluación para cualquier organización, sin importar su tamaño o sector.
¿Qué es el Decálogo de la Empresa Socialmente Responsable?
El Decálogo de la Empresa Socialmente Responsable es una guía de diez puntos que orienta a las organizaciones hacia un equilibrio entre la rentabilidad del negocio y el bienestar de las personas y el planeta. Por eso, el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) lo propone como base para lograr responsabilidad social y sostenibilidad empresarial.
¿Para qué sirve el Decálogo?
Su objetivo es servir como autoevaluación para determinar el alcance y la profundidad de la responsabilidad social de una organización. Por eso, cualquier empresa, sea cual sea su tamaño o sector, puede usarlo para gestionar su compromiso social y ponerlo en valor. Dependiendo de su capacidad, cumplirá unos puntos u otros, pero el fin es plantearlos como metas hacia las que avanzar de forma progresiva. Esto solo es posible si la empresa incorpora, a su política y a su línea estratégica, nuevas acciones y sensibilidades. La responsabilidad social de una organización es un proceso en constante evolución que debe ir incorporando mejoras con el tiempo.
Los diez puntos del Decálogo de la ESR
De acuerdo con el CEMEFI, una empresa socialmente responsable:
- Promueve e impulsa una cultura de competitividad responsable que busca las metas y el éxito del negocio, contribuyendo al mismo tiempo al bienestar de la sociedad.
- Hace públicos sus valores, combate interna y externamente prácticas de corrupción y se desempeña con base en un código de ética.
- Vive esquemas de liderazgo participativo, solidaridad, servicio y respeto a los derechos humanos y a la dignidad humana.
- Promueve condiciones laborales favorables para la calidad de vida y el desarrollo humano y profesional de toda su comunidad: empleados, familiares, accionistas y proveedores.
- Respeta el entorno ecológico en todos y cada uno de los procesos de operación y comercialización, y contribuye a la preservación del medio ambiente.
- Identifica las necesidades sociales del entorno en que opera y colabora en su solución, impulsando el desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida.
- Identifica y apoya causas sociales como parte de su estrategia de acción empresarial.
- Invierte tiempo, talento y recursos en el desarrollo de las comunidades en las que opera.
- Participa, mediante alianzas intersectoriales con otras empresas, organizaciones de la sociedad civil, cámaras, agrupaciones o gobierno, en la discusión, las propuestas y la atención de temas sociales de interés público.
- Toma en cuenta e involucra a su personal, accionistas y proveedores en sus programas de inversión y desarrollo social.
Cómo aplicar el Decálogo en la práctica
El decálogo no funciona como una lista de requisitos rígidos, sino como una brújula. Cada organización puede revisarlo con honestidad, identificar en qué puntos ya avanza y en cuáles todavía tiene trabajo pendiente. Con el tiempo, este ejercicio se vuelve parte de la cultura de la empresa, y no solo un trámite anual. De hecho, el decálogo es la base sobre la que se construye el Distintivo ESR, el reconocimiento que otorga el CEMEFI a las empresas que demuestran cumplirlo de forma consistente.
Una guía para equilibrar ganancia, personas y planeta
El Decálogo de la Empresa Socialmente Responsable resume, en diez puntos concretos, lo que significa operar con responsabilidad. Por eso, más que una lista para memorizar, funciona como un mapa de ruta. Las organizaciones que lo toman en serio suelen encontrar, además del beneficio social, ganancias en reputación, lealtad de sus equipos y relación con sus comunidades.





