Educando desde el Emprendimiento Social

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«Los emprendedores sociales no se conforman con dar un pescado o enseñar a pescar a la gente. Ellos no descansarán hasta que hayan revolucionado la industria pesquera» – Bill Drayton, fundador y presidente de Ashoka

Doctorado en Innovación y Responsabilidad Social

Un emprendedor es aquella persona que tiene la decisión e iniciativa de realizar acciones que, en ocasiones, son difíciles o presentan algún peligro. Sin embargo, un emprendedor social es aquella persona que busca resolver los problemas sociales más apremiantes, de la manera más innovadora y con un enfoque de alto impacto sistémico.

En México hay muchas organizaciones y asociaciones civiles que buscan generar un cambio mediante el emprendimiento de acciones enfocadas a distintos sectores, en su mayoría el social, con el fin de generar participación ciudadana, es decir, de que las personas se asuman como transformadores sociales en un mundo que día con día se enfrenta a retos que parecen complicados de vencer.

Hay quienes coinciden en que el cambio comienza por uno mismo, por las acciones que se emprenden de forma cotidiana, con el compromiso social de cada individuo. Existen organizaciones comprometidas con la enseñanza de los menores a través de diversos programas aplicados, incluso, a nivel internacional, pues bien dicen, es más fácil educar a un niño que a un adulto.

Ashoka, una organización internacional que impulsa el cambio social a través del emprendimiento en diferentes sectores, cuenta con programas de apoyo a instituciones educativas donde la intención es que tanto niños como jóvenes se asuman e identifiquen como agentes de cambio y entiendan su rol en la sociedad.

Imagina un mundo donde niños y jóvenes participen y colaboren en la transformación de los sistemas educativos, un mundo donde todas las escuelas abandonen la educación tradicional y enseñen en consideración de en dónde deben enfocar los trabajos escolares y de qué servirá su realización. Esta es la gran premisa de ‘Escuelas Transformadoras’, un programa de Ashoka que busca construir un futuro en donde los miembros de la sociedad practiquen cuatro habilidades emprendedoras: empatía, liderazgo colaborativo, trabajo en equipo y capacidad de generar cambio.

Leslie Rodríguez, directora de Children & Youth en Ashoka, comentó en entrevista con Codicegrafía que este programa cuenta ya con 210 escuelas transformadoras a nivel mundial y cuatro están ubicadas en México, dos de ellas en Monterrey, una en la Ciudad de México y otra más en Guadalajara. A pesar de que en el estado de Querétaro aún no se cuenta con instituciones dentro de esta red, en próximos meses se abrirá la convocatoria para participar en este proyecto que, entre sus objetivos, está la prevención de la violencia social.

«La empatía es la habilidad principal que se busca desarrollar. Las escuelas transformadoras, que educan de los 4 a los 16 años, le apuestan a una pedagogía diferente, en la que ponderan el conocimiento tradicional y la generación de habilidades, cuentan con una formación creativa donde niños y jóvenes deciden qué quieren y hacia dónde van, al tiempo que buscan tener un criterio marcado. Nosotros no vamos a las escuelas, no impartimos programa, necesitamos de aliados que estén todos los días, que son los profesores, los padres de familia y la gente de alrededor», explicó Rodríguez.

De acuerdo con la encargada del área Children & Youth, a través del programa los menores se han vuelto los articuladores de su propia educación, sin abandonar por completo la enseñanza de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con quien Ashoka ha comenzado a trabajar para implementar trabajos conjuntos al respecto, y es que el cambio de mentalidad que se logra a través de este proyecto es sumamente interesante, sobre todo en los menores.

El área Children & Youth también colabora con el sector juvenil a través del programa ‘Campus Changemaker’, con el objetivo de que los jóvenes entiendan la innovación social y le apuesten a un proceso formativo que apoye a transformar su realidad. En México, las únicas instituciones de nivel superior inscritas en este programa son el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Guadalajara, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y la Universidad de Monterrey (UDEM). Estas universidades, más allá de los aspectos curriculares, trabajan a través de la innovación social, es decir, no es solo estudian sino identifican qué hacer y cómo implementar el conocimiento en la solución de problemas sociales, sin importar la carrera o el sector en el que se encuentren, con el objetivo de buscar la transformación positiva de las problemáticas que los rodean.

«Todos nuestros emprendedores, en la red de tres mil, tienen una cosa común y es que en su juventud tuvieron la oportunidad de tener una experiencia que transformó la forma en la que entendían el mundo, sobre todo la forma en la que entendían su rol en el mismo, y empezaron a identificar una mayor cantidad de posibilidades de qué podían hacer al respecto. Muchos entendieron que el emprendimiento social era una opción para ellos», comentó.

No se trata de decirles qué hacer, no se trata de qué hace Ashoka para cambiar al mundo, se trata de un trabajo conjunto, de una labor positiva donde los jóvenes se conducen con una actitud retadora, una empatía que permita prosperar y que genere un verdadero cambio social.

Con más de 35 años de experiencia, Ashoka se dedica a apoyar a líderes emprendedores sociales, brindándoles recursos económicos, soporte profesional y acceso a una red global. Actualmente, tiene presencia en 85 países, entre ellos México. La organización está conformada por una red de más de tres mil emprendedores alrededor del mundo, con quienes se realizan diversos trabajos a fin de impulsar el cambio social, por medio de la promoción del emprendimiento en diferentes sectores de la sociedad como lo son empresas, universidades y juventud.

Fuente: Códice Informativo