El Panorama del Emprendimiento Social Mexicano

panorama del emprendimiento social mexicano

¿En realidad entendemos qué es y todo lo que implica el emprendimiento social? Mucho escuchamos del concepto de emprendimiento social, pero ¿en realidad entendemos qué es y todo lo que implica?

Doctorado en Innovación y Responsabilidad Social

Desde hace algunos años el boom del emprendimiento social estalló en México y con él, el emprendimiento social, ese que es resultado de la unión de tres modelos de organización (instituciones públicas, empresas privadas y organizaciones sin fines de lucro).

Ahora hablamos constantemente de estas organizaciones dedicadas a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios que buscan tener un impacto social o ambiental positivo y medible (y sostenible) sin reparar en que esto puede dar lugar a confusiones al incluir dos objetivos aparentemente opuestos: impacto sostenible y escalable e impacto social o ambiental positivo

Y es que existe una delgada línea que a veces se puede cruzar, y esa es ver los negocios como herramienta para resolver problemáticas sociales o ver a los grupos vulnerables como una oportunidad para generar riqueza.

Cruzarla o no depende de los verdaderos motivos para emprender y de qué tan claro se tenga que las personas en condiciones vulnerables no son víctimas, no tienen por qué adquirir productos o servicios de mala calidad y que no se deben “utilizar” como disfraz de “responsabilidad social”.

Entonces ¿qué tal está el panorama del emprendimiento social en México?

Afortunadamente existen muchos actores involucrados en él emprendimiento social y enfocados en su crecimiento:

  • Aceleradoras e incubadoras. Unreasonable, New Ventures,  etc.
  • Fondos de inversión de impacto. Fondeadora, Crowdfunder y más.
  • Asociaciones enfocadas a la creación del ecosistema. Ashoka, Posible, etc.
  • Instituciones. Inadem.
  • Eventos. Catapulta Fest, INC Mty, etc.

Eso, del lado emprendedor, de creación de redes y de financiamiento, pero ¿en la parte legal?

Ahí todavía existe un vacío…

La realidad es que como Juan Del Cerro afirma en su ebook ¿Qué es el emprendimiento social? “no existe una razón social o estructura legal específica que diferencie a las empresas sociales de las tradicionales” y por ello “se constituyen con una razón social comercial como la de cualquier empresa”, por ello es común entonces encontrar empresas sociales constituidas como S.A.P.I. (Sociedad Anónima Promotora de Inversión) porque esta sociedad permite recibir inversión externa.

Lo que necesita México

De acuerdo con el estudio Emprendimiento social en México y Centroamérica. Tendencias y recomendaciones 2015 de Ashoka, “México está comenzando a ganar reputación como un centro de inversiones de impacto” debido, entre otras cosas, a la diversificación de fondos de impacto de menor correlación.

A través del estudio, Ashoka identifica cuatro razones por las que en México, y en especial su capital, se está consolidando como un centro para el emprendimiento social:

  • Población y acceso al mercado. 23 millones de personas.
  • La oferta satisface a la demanda. Debido a que es una economía relativamente avanzada con alta capacidad tecnológica para la región.
  • Ineficiencia gubernamental y población frustrada. A pesar de todo, México cuenta con un “bono demográfico” de jóvenes, emprendedores y expertos en tecnología que pueden atacar esas deficiencias.
  • Apoyo del Inadem. El gobierno ha respondido a la demanda de apoyo empresarial con herramientas para ayudar a futuros emprendedores.

Señaló además que “este es un ecosistema en una etapa muy temprana. Si queremos una industria competitiva, necesitamos invertir en condiciones favoerables” y proporcionó, como un primer paso, algunas claves para el fortalecimiento del ecosistema mexicano:

  • Generar inversión de impacto y negocios sociales autosustentables eficientes y exitosos
  • Desarrollar una figura legal para los negocios sociales
  • Desarrollar planes operativos serios que respondan a las necesidades de los emprendedores sociales
  • Definir nuevos mecanismos financieros, específicos para emprendedores sociales
  • Fomento de la convergencia entre el emprendimiento social y prácticas comerciales normales
  • Que las empresas creen condiciones favorables para el intraemprendimiento
  • Facilitar encuentros uno a uno entre emprendedores sociales y los responsables de tomar decisiones en corporativos
  • Desarrollar un vehículo para acompañar estrategias de escalamiento que no requieran inversión.
  • Crear mecanismos de rendición de cuentas para una colaboración gobierno-emprendedor social más eficiente

Pero ¿qué opinan los emprendedores?

Platicamos con uno de los actores del ecosistema emprendedor mexicano, Unreasonable México, y esto fue lo que nos dijo:

Yo lo veo difícil pero cada vez más bonito. Estamos en una ola muy grande, ahorita nada más es momento de diseñar bien la tabla para poder llegar hasta arriba. Cada vez vemos más fondos tradicionales que meten dinero al tema de inversión de impacto y más corporativos grandes preocupados por aliarse con empresas que están apoyando a emprendedores que resuelven problemas urgentes”, dijo Raúl de Anda, cofundador de Unreasonable.

José Medina, también cofundador de Unreasonable México comentó que los actores que ahora están sumando, lo hacen de verdad. “Veo poco ego… por ejemplo aliados nuestros pudieron ser considerados competencia y al final forman un papel importantísimo en los proyectos que escogemos”.

Sin embargo, aún falta mucho por hacer… “Este año (2015) aplicaron 240 empresas de 31 estados, pero no hay 240 problemas en México hay muchísimos más”, agregó Raúl.

En cuanto al debate de si el emprendimiento social es parte de una moda o no, Raúl dijo:

No tengo ningún problema en que se vuelva de moda, se me haría super que de cada cien universitarios 90 pongan una empresa para resolver problemas urgentes, a final de cuentas estás detonando una industria y una industria se detona así, consiguiendo ‘early adopters’ que te ayuden a llegar al siguiente nivel de usuarios”.

*livm