El verdadero problema del emprendimiento social

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¿Por qué la empatía es tan importante? Porque, de hecho, marca la diferencia entre lo genuino y el espejismo.

Doctorado en Innovación y Responsabilidad Social

El mundo está lleno de problemas, pero también está lleno de personas que pueden brindar soluciones.

¿Quiénes son ellos? Hay de todo, desde voluntarios hasta activistas, aunque también hay un tipo muy especial: los emprendedores sociales: aquellos que además de proveer respuestas a diversos inconvenientes, son capaces de ayudar mientras contribuyen a la economía.

Suena bien ayudar y generar dinero, ¿no? Sí, sin embargo, hay un problema.

De acuerdo con Luis Aguirre, CEO de Green Momentum, los emprendedores sociales más exitosos son quienes han desarrollado un gran nivel de empatía con la problemática que están resolviendo.

Entonces, empatía es la clave en el éxito de una misión y de un emprendimiento, no el hecho de encontrar (o incluso inventar) una idea u oportunidad de negocio en vez de atacar un problema que pide ayuda a gritos.

Mucha gente encuentra una oportunidad de negocio y no una solución a una problemática; por eso siempre hablamos de que la inspiración está en todos lados; este es un México que tiene problemas de movilidad, de desigualdad, de equidad de género… entonces todas esas cosas te deberían de inspirar”, dijo.

Para ilustrarlo mejor, Aguirre habló de algo tan cotidiano: la persona que te limpia el parabrisas: “lo puedes ver como alguien que sólo está haciendo eso o lo puedes ver como alguien que te está pidiendo trabajo”.

Así, destacó que “los cambios fundamentales vienen de desarrollar empatía por el lugar en el que vives, por donde estás y por tu trabajo; y si tu trabajo es educar, darte cuenta de que estás tratando con iguales y no con gente que ve y escucha nada más como robot”.

Pero ¿por qué la empatía es tan importante? Porque, de hecho, marca la diferencia entre lo genuino y el espejismo.

México está retacado de ‘niños bien’ que quieren cambiar el mundo y la verdad es que no tienen el nivel de empatía que se debe para poder llegar a la solución. Muchas veces lo hacen para que digan que ellos están tratando de resolver algo”.

Aunque indicó que no todos los emprendedores sociales tienen que ir al verdadero problema para entenderlo, a pesar de que hay quienes sí lo hacen para ilustrarlo (y está bien), pero eso no significa que no se deba “poner atención, entender al máximo y trabajar con esas personas”.

Es muy fácil darte cuenta de las problemáticas y aunque no sientas el mismo dolor porque no lo has vivido, puedes comprender el dolor que siente una persona que pierde un ser querido”, resaltó.

Quizá lo más sombrío de todo esto es que para Aguirre “la mayoría de los emprendedores llegan a ‘salvar a la gente’ y la gente no necesita ser ‘salvada’. Necesita que la apoyes y que la ayudes”.

Su consejo es que si llegas a instalar paneles solares no llegues a instalarlos y ya, “llega a ayudarles, a educarlos y a entender cómo cuando tú te vayas ellos van a sobrevivir sin ti porque eso es lo que nadie está haciendo”.

Hay que cambiar la vida para siempre, no nada más un ratito”, sentenció.

Fuente: Dinero en Imagen