Fundación C&A y Save the Children aliados para mejorar vidas de los niños

Fundación C&A y Save the Children aliados para mejorar vidas de los niños: Este año, Fundación C&A cumple cinco años haciendo de la moda una fuerza para el bien, y lo celebra reuniendo a beneficiarios, aliados y agentes del cambio que forman parte de nuestra visión general dirigida a unificar la industria y a sentar las bases para una profunda transformación del sector. A través de esta serie de historias queremos destacar el trabajo de cinco aliados que nos acompañan en esta travesía, comparten nuestros ideales y trabajan cada día con coraje y convicción para ser verdaderas y poderosas fuerzas para el bien.

Fundación C&A y Save the Children aliados para mejorar vidas de los niños

Alex Brans, director de Proyectos Internacionales de Save the Children, y Adriana Bellini, gerente senior de Alianzas, nos hablan sobre su trabajo, dirigido a mejorar las vidas de los niños de todo el mundo encarando, entre otras áreas, los problemas que afectan a la infancia en entornos de emergencia, la adaptación de las ciudades a las necesidades de los niños y los derechos de los niños en la industria de la confección de ropa.

Doctorado en Innovación y Responsabilidad Social

En 2015, Save the Children y Fundación C&A iniciaron una alianza orientada a empoderar a los niños y a sus familias en todo el mundo. Nuestra alianza y los programas que soporta han crecido y evolucionado con el paso del tiempo, y es gratificante poder ver el impacto que nuestro trabajo produce en el fortalecimiento de los niños y las comunidades necesitadas.

Apasionado de su trabajo, Brans lleva 30 años trabajando en el campo de la ayuda humanitaria. “Los niños son el futuro. Lo que hacemos en favor de un niño, lo hacemos en favor del futuro,” afirma. Bellini colabora con organizaciones sin ánimo de lucro desde su adolescencia, y nos dice que siempre ha sentido una fuerte inclinación por contribuir a la sociedad con un trabajo comprometido. “Creo que en Save the Children podemos alcanzar grandes logros a través de la educación y de la sensibilización sobre los problemas de la infancia.”

Construyendo ciudades habitables para los niños

Save the Children presta su apoyo y ayuda directamente a marcas y fabricantes que tienen en consideración los derechos de la infancia en su cadena de suministro y ajustan sus prácticas a estos derechos. “Queremos que todos los sectores industriales asuman su responsabilidad por el bienestar de sus trabajadores y aseguren oportunidades de trabajo dignas para todos, pero especialmente en lo que respecta a los trabajadores más jóvenes”, explica Brans.

Save the Children está especialmente orientada a las intervenciones humanitarias. En este sentido, el apoyo de Fundación C&A ha permitido a la organización ampliar sus programas de resiliencia urbana y de reducción del riesgo de desastres, dirigidos a hacer a las comunidades más fuertes y resilientes y a paliar los efectos de posibles desastres. Actualmente está en marcha un innovador enfoque sistémico, centrado en crear ciudades adecuadas para los niños, bajo la premisa de garantizar que el entorno urbano tenga en cuenta los derechos de la infancia. Las industrias de confección de ropa, a menudo ubicadas en grandes ciudades, dan empleo a muchos trabajadores que viven en asentamientos precarios.

Estos programas urbanos se centran en la implementación de soluciones estructurales, como planes urbanísticos que tengan en cuenta las necesidades y los anhelos de los niños, desde parques infantiles al apoyo a los poderes públicos para que pongan en funcionamiento políticas nacionales de resiliencia, tanto en la ciudad como en la escuela. “Es posible que medidas como esta no detengan el crecimiento de los asentamientos irregulares, pero deberían servir para garantizar que se construyan pensando en que deben ser lugares más seguros y entornos más amables para la vida de las personas,” añade Brans.

Empoderando a los niños para que sean agentes del cambio

Fundación C&A y Save the Children colaboran desde 2015 en dos importantes programas. Trabajan conjuntamente para prestar ayuda rápida y vital a los niños y sus familias tras ocurrir algún desastre, y también por incrementar la resiliencia de los niños más marginalizados, tanto a nivel local como global, implementando sus programas en Bangladesh, India, China y México. Lo más importante para ambas organizaciones, en el conjunto de su alianza y de sus programas, es empoderar a los niños afectados para que sean agentes activos del cambio en sus comunidades.

Bellini describe la visita a un barrio marginal en Dhaka, donde encontró un grupo de chicas y chicos adolescentes que habían recibido formación en reducción del riesgo de desastres por personal adscrito al programa de la organización. “Lo que más nos impresionó fue su confianza. Se sentían empoderados. Nos dijeron que se habían dirigido a las autoridades municipales demandando cambios concretos, y que finalmente se las arreglaron para convencerlas para que construyesen un parque infantil en su barrio.’’, señala Bellini.

Y tras visitar un centro de aprendizaje en los campos de refugiados rohingyas, añade: “Los niños pueden enseñar a sus padres y despertar sus conciencias. Eso es lo que queremos lograr mediante nuestros programas, que los niños pasen a ser protagonistas y no solo beneficiarios”.

Una mirada al futuro

Casualmente, Save the Children comparte el sentimiento de aniversario con Fundación C&A, ya que este año celebra su centenario.

Cuando se le pregunta cómo piensan proyectar este legado centenario hacia el futuro, Brans dice: “En Save the Children somos increíblemente ambiciosos. Queremos que para el año 2030 ningún niño menor de cinco años muera por causas o enfermedades que se puedan prevenir. Cada niño debería tener acceso a educación primaria de calidad y todos los niños deberían estar protegidos contra la violencia.”

Para la industria de la moda, sería necesario que las empresas tuviesen en cuenta la perspectiva de los derechos de la infancia en sus actividades diarias de negocio. “Las empresas producen diversos impactos, directos e indirectos, sobre los niños y sus derechos. Tenemos que asegurarnos de que estos impactos sean exclusivamente de naturaleza positiva, y no negativa. El sector de la moda puede hacer mucho, no solo para no perjudicar a los niños, sino también para apoyar sus derechos. Bastaría para ello con que cambiaran ligeramente su manera habitual de hacer negocio,” concluye Bellini.