La responsabilidad social en la vida diaria

La responsabilidad social en la vida diaria: Todos en algún momento de nuestras vidas hemos llegado a decir que “somos buenas personas” sólo por el simple hecho de creer que lo somos o por pensar que los actos que hacemos en nuestro día a día nos hacen enriquecernos de manera interna —espiritual por qué no— y no pensamos realmente, con los pies en la tierra, si es que hacemos el bien común.

La mayoría de las veces pensamos que por cederle el paso a una persona de la tercera edad o por dejar que una persona hable primero nos volvemos educados, responsables, pero realmente, ¿cuál es el sentido de ser responsable de manera social? No hablo de “no tomar mientras manejes” o de “no masticar con la boca abierta” sino realmente qué hace cada uno de nosotros por hacer que este mundo sea mejor día a día.

Doctorado en Innovación y Responsabilidad Social

A lo largo de la vida se aprende realmente a conocer a las personas que tienen un sentido natural de responsabilidad social —el cual también puede ser adquirido— y que se preocupan día a día por contribuir de una buena manera al entorno que los rodea, desde la familia hasta el medio ambiente.

¿Alguna vez te has puesto a pensar qué tan contaminado estás? Y hablo desde lo que sientes de manera interna hasta lo que ves día a día en las calles, pues está comprobado que tu manera de actuar refleja cómo te sientes por dentro; esto quiere decir que si eres una persona que durante tu día a día llevas a cabo acciones sin pensar qué consecuencias pueden tener en tu entorno y personas cercanas, debes preocuparte.

La responsabilidad social en la vida diaria

La responsabilidad social en la vida misma habla de un sentimiento de preocupación y de mejora constante, el cual busca estar siempre en un espacio mejor que forme una tranquilidad para todos. La cual debe ser inculcada desde la infancia para que a lo largo de la vida adulta sea fomentada.

¿Sabes en qué México viviríamos si a todos se les enseñara desde corta edad tirar la basura en el bote? ¿Sabes qué México seríamos si entendiéramos que todos podemos ayudar a todos? ¿Sabes en qué México viviríamos si se nos enseñara desde pequeños que el cambio empieza por uno mismo y no por los demás?

Es importante saber que las personas no cambian y que por más que se busque fomentar un cambio en quien nunca lo ha hecho —ni por interés propio— no hará que suceda.

No trates de luchar con temas que son de educación, con temas que se encuentran arraigados en las personas porque “los tiempos cambian” y ahora nos encontramos en un México moderno, preocupado por su naturaleza y por el cuidado del país. A todos en la vida nos toca una situación diferente y no porque no se haya inculcado quiere decir realmente que esté mal, abre tus ojos y aprende de todos.

Lucha por hacer el bien común, por ayudar sin pensarlo y por tener el sentido filantrópico de mejora diaria, la cual será un eje que hará que destaques de entre muchas personas. Busca la persona que quieres ser, no te limites, pero siempre enfoca tu objetivo a una meta y no olvides que la sociedad se construye con base en todos y que ninguna persona es más o menos por no tener los mismos ideales que te fueron inculcados a ti, pues siempre es muchísimo más fácil juzgar que aceptar.

Recuerda que lo que para ti está bien, para otros no, o que aquello que para ti es fundamental para otros no tiene menor importancia y se desvanece al tenerlo en sus manos. La responsabilidad social en la vida diaria se trabaja como menciona la palabra, día a día, pero no con palabras que hagan referencia hacia tus propias decisiones, sino con acciones que forjen expresiones en tu entorno, dando el sentido ideal a la responsabilidad social en la vida misma.

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