Los 7 principales retos para el primer año del emprendimiento

Los 7 principales retos para el primer año del emprendimiento: Los primeros 12 meses de un emprendimiento son el período más delicado, dar esos pasos iniciales requieren de una gran habilidad y acierto, donde el desconocimiento de una estructura de trabajo, la ausencia de un plan de negocio y la misma necesidad por ver resultados económicos suelen ser grandes enemigos.

Los 7 principales retos para el primer año del emprendimiento

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su estudio sobre “Los ecosistemas de emprendimiento de América Latina y el Caribe frente al Covid-19”, destacó que: Ocho de cada 10 emprendimientos están siendo afectados por la crisis que estamos atravesando producto de la pandemia. Entre las empresas más comprometidas, las que llevan menos de un año de vida, son las más afectadas.

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La industria y el comercio mundial han visto comprometidos su capacidad de trabajo, la consecución de insumos, materia prima, la posibilidad de relacionarse, y realizar su actividad libremente, entre otras consecuencias que hoy estamos padeciendo. Según el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 60% del empleo formal en Latinoamérica, es generado por las pequeñas y medianas empresas.

No cabe duda que la reactivación económica de la región, en gran medida, está en manos de los emprendedores. De la capacidad que tengan estos nuevos proyectos para aprovechar la situación, transformarla en oportunidades de negocio y de su increíble potencial como catalizador de esta realidad, el primer año de un emprendimiento resulta fundamental para asegurar su subsistencia.

Estas deberían ser las principales acciones para adelantar durante este período:

Propósito del negocio

Uno de los errores más recurrentes dentro de quienes inician un emprendimiento es sobreestimar los ingresos y subestimar los costos. Esta falta de claridad puede condenar al fracaso a los nacientes negocios; para evitar que suceda, es fundamental tener muy claro el tipo de producto, servicio o soluciones que se va a ofrecer. Suelo conocer con relativa frecuencia proyectos en donde es fácil identificar la falta de claridad para explicar qué hacen, cómo lo consiguen y cuál el valor agregado que le están dando al cliente. Antes de iniciar cualquier esfuerzo, primero debe definirse el propósito del emprendimiento y lo que se está ofreciendo.

Presupuesto y planificación

Recuerda que lo que no se mide; no se puede mejorar. Establece un plan real, dejar un margen para los imprevistos, que son un factor recurrente en los emprendimientos durante el primer año y organiza los pasos a seguir, según la misma necesidad del negocio: diaria, semanal, mensual, trimestral, estas acciones fortalecerán el cumplimento de las metas. Este es un momento para concentrar la operación en organizar, optimizar, medir y entender la aceptación que tiene el producto o el servicio con los clientes y el mercado. En la medida en que el emprendimiento cuenta con bases sólidas, su oportunidad de crecimiento y consolidación será una realidad.

Controlar financiero

La austeridad en el gasto debe acompañar los primeros meses del emprendimiento. Inversiones, compra de maquinaría, tecnología, mobiliario; alquiler de oficinas, locales, contratación de personal, entre otros factores, son parte esencial de la misma estructuración del negocio; determinar dónde vale la pena usar los recursos y cuándo se puede esperar a una siguiente etapa, requieren un cuidado especial. Finalmente, son los recursos del proyecto los que están en juego, para protegerlos, será conveniente seguir un modelo escalonado, que apueste por el cumplimiento de etapas y creado para alcanzar un punto de equilibrio en dos o tres años.

Establecer compromisos

Escribe las metas del negocio; está comprobado que al hacerlo se incrementa significativamente las posibilidades de cumplirlas. Al principio son tantas las actividades pendientes por realizar en el día a día que si no existe un foco en el objetivo del negocio es posible diluirse en esfuerzos que al final no se vean retribuidos en el beneficio del negocio.

Horario de trabajo

Llevar con éxito un emprendimiento es una tarea demandante y mucho más durante la etapa de gestación, por lo que debemos tener claro que si se trata de nuestro proyecto y nosotros estamos al frente, la dedicación debe ser total, difícilmente podrá ser llevado a buen puerto si no asumimos con disciplina los diferentes compromisos. El manejo del tiempo debe estar muy bien definido, no hay nada más improductivo que despertar cada mañana sin tener claro lo que vas a hacer. En tu horario incluye espacios para relacionarse con otros emprendedores y para capacitarte, para optimizar las operaciones, definir los valores y los costos.

Hacer un ‘networking’

Realiza diferentes actividades que te permitan conocer personas, hablar con ellas, participa en eventos empresariales, conferencias, seminarios, aprovecha para relacionarte con otros emprendedores, con conferencistas, con expertos de los que puedas aprender, que te puedan apoyar y que te impulsen a lograr tus objetivos personales y profesionales.

Aprovechar la tecnología

Bien sea como parte de la solución que se ofrece a los clientes, como una herramienta en tu operación o como estrategia de marketing y relacionamiento, la tecnología es hoy un básico para cualquier tipo de emprendimiento. Aprovechar y adaptarla a las necesidades propias del proyecto son uno de los grandes logros que se pueden conseguir durante esta primera etapa. Recuerda que hoy, ante la gran demanda y nivel de usabilidad por parte de los diferentes sectores de la industria es posible encontrar precios favorables; también existen aplicaciones, herramientas y diferentes tipos de ayuda gratuitas, que sin duda serán de gran beneficio para fortalecer la actividad que se realiza y el cumplimento de los objetivos.

Por James Hernández, presidente y cofundador de Trust Corporate.