Microsoft y su programa de donación de empleados

Microsoft y su programa de donación de empleados: La gran máquina de donaciones impulsados para generar un impacto, los empleados convierten la donación en un estilo de vida.

Manejado como si fuera una empresa, el programa de donación de empleados de Microsoft ha redefinido la manera en la que la gente puede armonizar sus carreras y sus instintos para hacer el bien.

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Microsoft y su programa de donación de empleados

Hasta que La Shanda Hurst tomó el micrófono, la sala de conferencias llena de nuevos empleados de Microsoft estaba tan silenciosa que se podía escuchar el clic en las diapositivas de un Power Point. En una mañana en el cuartel general de la compañía en Redmond, Washington, cientos de personas se sentaron en silencio con su café en mano para calmar los nervios y la emoción del primer día en un trabajo nuevo.

Luego Hurst, gerente de programa de Microsoft Filantropía, se movió al frente. “¡Buenos días a todos!” anunció mientras una foto gigante de una pequeña niña con una playera roja apoyada en un hombre alto aparecía en la pantalla de proyección de la sala.

Este es mi padre”, comenzó Hurst. Y vaya padre: uno que asistió a todos los eventos de la escuela de Hurst y a las reuniones de porristas; la acompañó a su Baile de Debutante, para el que aprendió a bailar vals; fue su acompañante en su fiesta de graduación; y le hizo una gran fiesta después “porque quería estar conmigo en la fiesta. Así de profunda es nuestra relación”, recordó Hurst acerca de su relación con su padre. Los nuevos empleados se inclinaron en sus sillas.

Después de ser su profesor y su pilar, el padre de Hurst la dejaba orgulloso en la universidad, contó a la sala. “Me besó en la frente y dijo, ‘Te he dado tus alas. Ahora es tiempo de que vueles”.

Tan sólo unos meses después, en su camino a casa para las Fiestas, cuando bajaba del avión se enteró que su querido padre había sucumbido ante el cáncer de colon.

Hurst no contó esta historia para oscurecer el primer día de los nuevos empleados. Aunque el amor y la pérdida de un padre tan influyente podría parecer que no está conectada con la misión de una de las compañías tecnológicas más grandes del mundo, sí lo está. Hurst compartió su historia personal porque está bastante ligada a la cultura y experiencia de ser un empleado de Microsoft.

Como parte de un programa de donación multifacético y en constante evolución, los empleados son invitados a convertirse en voluntarios y donar a las causas y organizaciones que tienen un significado personal para ellos – como Hurst lo ha hecho con organizaciones enfocadas en el cáncer desde que llegó a trabajar aquí. Como lo hace cada semana, Hurst explicó a los nuevos empleados qué ofrece el programa de donación de Microsoft y cómo pueden influir en el mundo con él.

Este programa me permite hacer más cosas buenas de las que podría hacer de otro modo… el proceso está hecho casi como un juego.

Microsoft iguala cada donación realizada por los empleados en dinero, productos y tiempo a organizaciones no lucrativas, en cerca de 15 mil dólares al año. La iguala del tiempo de voluntariado es de 25 dólares por cada hora que un empleado realiza esta labor.

Las donaciones y el tiempo pueden ser registrados de manera sencilla en un sistema en línea; estas pueden ser retiradas de manera automática del sueldo; y si los empleados no están seguros por dónde comenzar, Microsoft cuenta con una base de datos de más de 55 mil organizaciones no lucrativas y escuelas a elegir. Si los empleados no ven la que les interesa, pueden nominarla para que sea agregada.

Después de que Hurst explicó los detalles, la sala de conferencias se inundó con murmullos emocionados. Algunos gritos se escucharon. Tanto los empleados que hacen voluntariado o donan de manera regular y aquellos que no han interactuado con una organización no lucrativa desde sus días en los que vendían galletas con las Niñas Exploradoras se dieron cuenta de lo que significa el programa. Hacer una diferencia en el mundo a través de sus pasiones personales debería ser más sencillo para ellos, más compatible con sus trabajos, y de mayor beneficio para las causas que les importan.

El programa, que ayudó a los empleados a donar 700 mil horas de voluntariado tan solo en 2017, es un catalizador para generar un impacto.

Como lo dice Mike Brewer, jefe de voluntariado, “no se trata de las mismas y repetitivas actividades. Claro, también hay subastas y venta de pastelillos, pero es mucho más grande que eso. También es tecnología, experiencia, tiempo – lo que quieras dar, cómo lo quieras hacer. Tal vez una persona sólo tenga una hora libre y quiere pintar una cerca o podar un jardín. Tal vez alguien más le gustaría enseñar ciencias de la computación en una escuela cientos de horas al año. Lo que sea, este programa toma tu pasión y deseo por ayudar a los demás y luego lo amplifica y acelera”.

Raíces profundas y un creciente involucramiento

El programa de donación de empleados de Microsoft, que la empresa ha evolucionado desde su concepción y que ha generado un total de 1.6 mil millones de dólares de acuerdo con sus resultados anuales lanzados de manera reciente, redefine cómo la gente puede armonizar sus carreras con sus instintos por hacer el bien.

El programa inició en 1983, cuando equipos formados por empleados competían entre ellos para conseguir fondos y ganar la oportunidad de lanzar al entonces CEO Bill Gates al lago del campus. Microsoft lanzó su primer Giving Campaign de empleados con United Way, y se reunieron 17 mil dólares para la comunidad.

En 1990, el programa se abrió a otras organizaciones 501c3 elegibles ubicadas en Estados Unidos.

Otro logro llegó en 2005, cuando la empresa introdujo el programa de iguala de voluntariado, conocido en el mundo de la filantropía como “dólares por acciones”. Cuando inició este subsidio, los empleados que realizaran voluntariado por un mínimo de 10 horas podían ganar 17 dólares por hora para la organización no lucrativa.

Recuerdo haber escuchado de esto [iguala de voluntariado] por primera vez en una reunión de la compañía y sentirme muy emocionada al respecto”, comentó Jill McGovern, gerente de programa en Microsoft Filantropía, que en ese entonces estaba en otro puesto. “Brindabas tu tiempo y obtenías una iguala en dinero para las organizaciones que te importaban”.

La iguala de tiempo de voluntariado, que ahora es de 25 dólares por hora, ha sido, de acuerdo con comentarios, el mayor motivador para que muchos empleados se involucren con una causa que les interese.

No cuento con mucho dinero de sobra para poder dar a una organización no lucrativa, así que la iguala de tiempo es algo enorme. Es lo que me permite hacer el bien y que de otro modo no podría hacerlo”, comentó Josh Goldberg, ingeniero de software que enseña código a reclusos a través de una organización no lucrativa llamada Unloop. “Casi hace del proceso un juego”.

En años recientes, Microsoft ha evolucionado el programa para incrementar su accesibilidad a más empleados. El programa se expandió a pasantes en 2014. La regla del mínimo de horas de voluntariado fue reducido y luego eliminado en 2016; la donación anual de la compañía iguala el límite y la tasa de iguala por hora de voluntariado fueron incrementadas. En 2016, la empresa también creó Microsoft Filantropía, una nueva organización para liderar los esfuerzos filantrópicos de la compañía, que incluye a las donaciones de los empleados.

La participación de los empleados en el programa de donación alcanzó el 75 por ciento en 2017, y los dólares totales a organizaciones no lucrativos se incrementó a 14 millones con respecto al año anterior.

En 2017, la participación de todos, la participación de voluntarios, y los dólares totales fueron los más altos en la historia del programa.

La pasión de nuestro equipo y la infraestructura de este programa son lo que lo hacen posible”, comentó Mary Snapp, vicepresidenta corporativa y jefa de Microsoft Filantropía. “Nos hemos vuelto tan flexibles en las formas en las que invitamos a la gente a que done y tan ágiles para responder a las causas que a la gente le importa que en la actualidad atraemos a empleados motivados por un propósito para que trabajen en esta empresa debido a la historia, legado y fortaleza del programa de donación”.

Además de que se igualan sus donaciones y horas de voluntariado de manera financiera durante todo el año, los empleados ubicados en Estados Unidos también pueden participar en Giving Campaign durante todo octubre. Durante esta campana oficial de la compañía, muchos grupos crean recaudación de fondos por equipo y eventos de voluntariado, como venta de pastelillos, calendarios de perros y gatos, y eventos de micro-voluntariado.

Y la empresa patrocina oportunidades para que se involucren, como carreras 5k, un show de autos, torneos de golf, y una subasta. Algunas ofertas populares pasadas en la subasta, que incluye más de mil artículos, fueron un paseo en minivan a Burgermaster con Amy Hood, jefa de finanzas y un karaoke en el auto con Kathleen Hogan, jefa de personal. La subasta recaudó más de 1.5 millones de dólares el año pasado.

Para muchos empleados y solicitantes de trabajo, los beneficios de donación de la empresa están a la par de importancia con beneficios clave que definen el balance entre el trabajo y la vida y la felicidad laboral.

Cuando termine mi tiempo en este planeta, ¿Qué voy a decir que hice que en realidad haya tenido un impacto? Eso es lo que buscaba.

Cuando pensaba en venir aquí me pregunté, ¿Qué quiero hacer?”, comentó Alex Agudelo, ingeniero de servicio que realiza voluntariado en diferentes frentes, entre los que se incluye organizar un mapathon mensual llamado Missing Maps.

Él y su equipo de 400 miembros ingresan datos críticos faltantes en mapas digitales para ayudar a los servicios de emergencia a responder de mejor manera a las crisis en áreas vulnerables.

Cuando termine mi tiempo en este planeta, ¿Qué voy a decir que hice que en realidad haya tenido un impacto? Eso es lo que buscaba. Parte de eso es dar una oportunidad a la siguiente generación de que tengan éxito, porque eso me ofrecieron a mí”.

Manejado como una empresa

La libertad que tienen los empleados de elegir si quieren involucrarse, cómo lo quieren hacer, y cuánto quieren hacer está en el corazón de los valores de donación de la empresa. Algunos empleados quieren enviar un cheque o donar a través de un depósito directo desde su sueldo.

Otros quieren ser voluntarios en su propio tiempo, una o dos o 10 veces al año, o dar tanto su tiempo como su dinero. Algunos lanzan sus propias organizaciones no lucrativas. Otros también unen su donación de manera más explícita con sus trabajos.

Por ejemplo, Sarah Potter, gerente del programa de hardware con Xbox, no sólo es parte de las mesas directivas de varias organizaciones no lucrativas y visita escuelas para enseñar STEM a estudiantes con poca representación, también organiza recorridos y demos de hardware en su edificio en el campus principal de Microsoft.

He podido utilizar mi trabajo y mi amor por la industria de los videojuegos como un catalizados para llegar a las niñas y a comunidades con poca representación y sacar provecho de ese potencial que no siempre recibe exposición”, comentó Potter. “No puedo construir una escuela para alguien, pero puedo hablar en un panel; puedo desarmar una consola Xbox para mostrar cómo fue construida. Puedo crear el ambiente en el que los estudiantes se puedan sentir bienvenidos y motivados”.

Fuente: news.microsoft.com